El vertido de cerca de 62 millones de metros cúbicos de lodo y
residuos minerales originado por la rotura de dos depósitos de una
empresa minera en el estado de Minas Gerais (Brasil) llegó ayer al
océano Atlántico tras haber contaminado por completo el río Doce, uno de
los más importantes del sureste del país.
La llegada al mar en la
mañana de este domingo de la mancha oscura que viene provocando la
muerte de miles de peces desde que alcanzó las aguas del río Doce hace
dos semanas fue confirmada por técnicos del Servicio Geológico de Brasil
mediante análisis a las muestras de agua.
